¿Cómo pedir un aumento salarial con seguridad?

¿Qué pasos puedes tomar para mejorar tus posibilidades de un resultado favorable al pedir un aumento salarial?
¿Qué pasos puedes tomar para mejorar tus posibilidades de un resultado favorable al pedir un aumento salarial?

Aún y cuando creemos que merecemos un ascenso, al pedir un aumento salarial o un mejor paquete de beneficios, no todos encuentran fácil hacerlo, esto puede ser específicamente real para las mujeres.

De acuerdo a una investigación realizada por Mintel, las mujeres continúan siendo las menos seguras al pedir un aumento de sueldo que los hombres – casi la mitad, de hecho, un 42% de los hombres diciendo que se sienten seguros al pedir un aumento, comparado con un 22% de las mujeres.

Pregúntate a ti mismo: ¿qué es lo peor que puede pasar al pedir un aumento salarial?

El nerviosismo al hablar sobre dinero puede ser causado por diferentes factores – la falta de autoestima, dificultad para romper las normas culturales, miedo a ser visto como alguien mercenario o miedo al rechazo.

Pero es importante recordar que asegurarte de que tu paga es justa es un derecho básico. Si lo haces de manera correcta, demostrar tu capacidad de negociar demostrará inteligencia comercial que impresionará a tu jefe.

Dite a ti mismo: ¿Qué es lo peor que puede pasar? Lo peor que puede pasar es que digan que no. Pero ¿quién preferirías ser – alguien que lo intentó, o alguien que no se atrevió a preguntar?

Tienes que ir a la reunión con una buena idea de tu valor – y estar consciente de lo que tu potencial merece y qué le falta por el momento. “No negocies solo porque sí – solo para demostrar de que puedes.

 

Consejos imprescindibles

  • Practica con alguien en quien confíes: Encuentra a alguien en quien confíes y con quien puedas tener una conversación sincera para discutir tus miedos y preocupaciones. 
  • No lo hagas personal: Otra manera de aligerar la conversación es imaginar que estás actuando en nombre de alguien más. 

  • Hazlo en el momento indicado: Elegir el mejor momento es vital cuando se aborda el tema de salarios. Asegúrate de pedir una reunión en el momento oportuno. Si el pago anual es analizado en Enero, y tú pides una reunión para Febrero, probablemente hayas perdido tu oportunidad. En este caso, Noviembre podría ser una mejor opción.

  • Mantenlo enfocado: Del mismo modo, no trates de combinar la discusión de tu salario con otro tema. Pide una reunión específica para discutir tu sueldo – no trates la situación dentro de una junta que trate sobre otro tema. Es importante que las cosas se mantengan enfocadas y no divagar.

No necesitas ser un maestro de la negociación para cerrar un trato, pero saber los aspectos básicos puede ayudarte a obtener un buen acuerdo:

  • Escucha con atención: Escuchar con atención demuestra respeto y ayuda a construir confianza. Repite puntos clave que tu director haga: reafirmar demuestra que aprecias su perspectiva y que la tomas en serio.
  • Reconoce objeciones: Objeciones como “No tenemos el presupuesto” es usada constantemente para tratar y poner fin a la conversación. Estas preguntas adicionales pueden incluir: ¿Sabes en qué momento podría haber presupuesto para un aumento? o ¿cuáles son tus planes para expandir y desarrollar al equipo?”
  • Controla tus tiempos: No te sientas presionado en brincar sobre la primera suma que se te ponga en frente. Tu director puede tener una suma final en mente, y – como la tuya – puede que no sea la primera que ofrezca.
  • Aduéñate del silencio: No sientas la necesidad de llenar los silencios con charlas vacías y con ruido – haz tu pregunta y espera por tu respuesta.
  • Amplía la distribución: Una negociación no es acerca de acabar con tus oponentes y obtener todo lo que quieras. Es acerca de dar para obtener – negociar por lo que ambas partes quieren. Así que, si al final la suma no es precisamente lo que tenías en mente,  tendrás la oportunidad de negociar por algo más que funcione para ti. “¿hay algo más que puedas obtener a cambio?”
  • Reflexiona: Incluso si estás feliz con la propuesta, siempre date a ti mismo la oportunidad de “consultarlo con la almohada”. Es importante no dejar que la emoción del momento influya en ti; siempre es sabio reflexionar en la oferta e idealmente discutirlo con alguien en quien confíes.