Conoce una inspiradora historia de una emprendedora

Para quien se lanza a la aventura de emprender la parte financiera es vital y para estas emprendedoras no es la excepción.
Para quien se lanza a la aventura de emprender la parte financiera es vital y para estas emprendedoras no es la excepción.

Por Nath Altloz

Un emprendimiento puede nacer a partir de una necesidad personal, ya sea económica, creativa, de mercado, pero también de una incomodidad, de una sensación  de vacío, de inconformidad, de sentimientos amargos y oscuros que paradójicamente te impulsan a buscar una alternativa para moverte y cambiar tu situación de vida.

La historia que leerás a continuación es de una mujer definitivamente fuerte, inteligente, determinada, con una gran visión y volcadas en su negocio, que en algún momento de sus vidas tuvieron la claridad para decir “tengo que hacer algo con esto”, “tengo un propósito” o “quiero ayudar y sé que lo que tengo le puede servir a alguien más”.

“No hay que tener miedo a preguntar”.

Laura Santolaya, creadora de P8ladas.

Humorista gráfica, ilustradora, blogger, consultora de Marketing y Comunicación y como ella misma dice: “por la noche me convierto en autora de cómic y novela”, todo ello habla de quién es Laura Santolaya, una creativa española, originaria de Pamplona, creadora de la simpática, irónica y ocurrente P8ladas.

Si bien se identifica a sí misma como curiosa, inquieta, hiperactiva, artista, creadora de contenido, rebelde, inconforme, además de perfeccionista y alegre, no cree caber en una sola definición, sobre todo “cuando estás en evolución constante”. 

Originalmente, su personaje nace por una necesidad de desahogar las situaciones que le sucedían en su trabajo y sus historias laborales, contadas con ironía, las describía en un blog firmadas con ese particular seudónimo que la protegía de su verdadera identidad. Hoy, al paso del tiempo, ha cambiado el espíritu de su personaje: “ahora P8ladas es más independiente. Antes me escudaba en el personaje para decir lo que yo no me atrevía, ahora piensa, dice y actúa como alguien con personalidad propia”. 

En sus múltiples facetas profesionales, Laura encuentra inspiración en un mosaico de vida: en sus amigas, su familia, las situaciones que vive, su trabajo, la misma gente que se encuentra en las calles, los libros, las canciones y series. Y claramente se refleja en el carácter de esa chica sagaz cuyo mundo es la web; con un gran tino, perspicacia y una multiplicidad de historias, recrea situaciones que viven las treintañeras -y cualquier mujer en la edad adulta-, las eleva a un nivel expresivo directo, hilarante y lleno de humor cáustico y mordaz.

Para quien emprende, la simple idea puede resultar un proceso atemorizante, complejo, desde “qué hago, por dónde comienzo, a quién acudo”… En su faceta de emprendedora, Laura lo ha tenido claro: “Cuando el proyecto es personal te sale de manera más fácil, pero no hay nada como preguntar a amigos, a compañeros o a gente que ha pasado por lo que tú estás pasando. Siempre me ha ayudado mucho rodearme de buena gente”. Si hubo algo que en algún momento se le dificultó, aprendió la lección: “No hay que tener miedo a preguntar”.

Ante la pregunta de cómo cree que deba ser la mujer de negocios actual, asegura: “No creo que se pueda generalizar, ni que haya un estereotipo, precisamente en la diversidad está la riqueza”, sin embargo, tiene claro que el miedo, la frustración y la culpa son barreras bastante comunes que se imponen las mujeres. Su reflexión para quienes quieren emprender, pero no se han decidido es contundente: “No se castiguen. No hay que torturarse por no poder con todo, el desequilibrio forma parte de una vida equilibrada”.

Este 2023 Laura publicará su segunda novela y la espera con gran ilusión.