La dermatitis atópica y su importancia en el cuidado de la piel

El respaldo de un especialista es clave para el cuidado de la piel .
El respaldo de un especialista es clave para el cuidado de la piel .

La dermatitis atópica es un padecimiento que genera que la piel esté muy seca, que exista comezón y  se ponga de coloración roja, con algunas ronchas y dolor. En ocasiones al rascar tanto la piel se pueden generar lesiones que de no cuidarse llegan a infectarse, complicando un brote de dermatitis atópica. Ante cualquier cambio en la piel lo más importante será acudir al dermatólogo y no dejarlo para después. Se sabe que hasta el 60 % de los casos de dermatitis atópica se presenta durante el primer año de vida; en 70 % de los pacientes remite antes de los 16 años y en el resto persiste en la edad adulta.

 

1.- Acude al dermatólogo de manera regular. El primer paso para diseñar una rutina efectiva y el más importante es hacernos el propósito de acudir al dermatólogo ante cualquier cambio en la piel, nunca recurrir a la automedicación y mucho menos a los remedios caseros que pueden empeorar un brote y agravar el padecimiento.

2.- Maneja de manera adecuada el estrés. Los factores emocionales juegan un papel importante al detonar o agravar un brote. Las técnicas de manejo de estrés ayudan a calmar un brote. Puedes iniciar tu día practicando una meditación, yoga, haciendo ejercicio o simplemente saliendo a caminar unos minutos. Si no te es posible hacerlo en el día puedes dedicar media hora a lo largo del día.

 

También para el manejo integral, la terapia cognitivo-conductual o terapia dirigida a mejorar el manejo del estrés puede ser de mucha utilidad. El médico es el único capaz de determinar si es necesaria una      valoración psicológica o psiquiátrica en aquellas personas cuya calidad de vida se vea disminuida o si existe una dinámica familiar alterada que pudiera repercutir en un padecimiento no controlable por psicoterapia que requiera atención por parte de un psiquiatra.

 

3.- Limpieza de la piel. El baño juega un papel crucial, mantener la piel limpia es parte fundamental de la rutina de cuidados de la piel. Toma en cuenta lo siguiente:

 

  • Se sugieren baños cortos (máximo 10 minutos) y con agua tibia, nunca con agua caliente pues reseca la piel, si el baño es en tina puede durar de 10 a 15 minutos, lo que también puede agregar un efecto relajante.
  • No usar jabón, usar dermolimpiadores.
  • No tallar la piel y secarla con pequeños toques, no frotarla en ningún momento.
  • Evitar que el shampoo toque la piel.
  1. Humectación de la piel y protección solar. Después de la limpieza será muy importante mantener la piel hidratada con los emolientes sugeridos por el especialista y estarlos aplicando adecuadamente. Hay que hidratarse inmediatamente después de bañarse para sellar la humedad. Se usarán los emolientes con sustancias que ayuden a la retención de agua y reducen la irritación de la piel. Funcionan mejor las cremas y ungüentos, pero en pieles en la fase aguda con exudación se sugieren lociones o secantes. Los productos deberán estar libres de fragancias.

El uso de protector solar es pieza importante para nuestra rutina de cuidado de la piel, pero en las pieles con características de: resequedad, comezón, entre otras; se recomienda consultar al médico. 

Mientras más rápido exista un diagnóstico, más sencillo será crear hábitos de cuidado, que se traducirán en una mejora significativa en la calidad de vida y autoestima, señalan expertos de Pfizer.