¡Sí es posible reinventarte!

Investigaciones psicológicas señalan que la formación y mantenimiento de nuevos hábitos se facilita más cuando reorientamos nuestra identidad
Investigaciones psicológicas señalan que la formación y mantenimiento de nuevos hábitos se facilita más cuando reorientamos nuestra identidad

Iniciamos un nuevo mes y la emoción de un nuevo año ha pasado para hacer frente a las realidades del momento en el que vivimos. Y seguramente ya te has cuestionado ¿qué sigue?

 ‘Reinventarse’, no es exclusivo de cambios positivos, también se aplica al terminar una relación, al mudarse a otro lugar o incluso iniciar un nuevo trabajo o proyecto. Pero, más allá de las frases inspiracionales de las redes sociales, ¿qué tan realista es esta idea?

De acuerdo a estudios de Neuropsicología clínica, la factibilidad de ‘reinventarnos’ se basa con el aprendizaje, que es el cambio en la conducta por efecto de la experiencia, de la observación o de la instrucción verbal que recibimos de alguien más.

Investigaciones psicológicas señalan que la formación y mantenimiento de nuevos hábitos se facilita más cuando reorientamos nuestra identidad a través de nuestro lenguaje; así que, eso de decretar cosas no es fantasía.

Además, profesionales de la salud mental aseguran que es sano hacer este tipo de cambios debido a que, cuando estas motivado, promueves algo que en psicología se llama locus de control interno, es decir, la percepción de que las cosas que hacemos ocurren por nuestra voluntad, porque nosotros así las decidimos y cuando hay un mayor control del locus interno, se tienden a mostrar una mejor salud mental que personas que perciben que las cosas ocurren por causas externas a ellas.

Lo más importante de la ‘reinversión’ es que, los expertos aseguran que las personas Sí cambian, lo contrario a lo que la mayoría creemos y esto se debe a la facultad que tenemos como humanos de aprender y reaprender nuevos comportamientos y patrones de pensamiento.

Incluso a nivel biológico, se puede comprobar ya que la potencialidad de nuestro cerebro hace que todo el aprendizaje que tenemos implica micro-cambios reales y observables con instrumentación especializada, por ello, cada vez que aprendemos, se forman nuevas conexiones, aparecen nuevas ramificaciones entre neuronas, se secretan más o se reciben mejor los neurotransmisores y es evidencia de que, en efecto, podemos cambiar.