Cuatro experiencias en Québec para hacer en familia.

Un paraíso para los fans de la naturaleza.
Un paraíso para los fans de la naturaleza.

Cuando se viaja en familia, a veces no es fácil combinar los intereses de todo el grupo y realizar actividades que satisfagan a todos. Pero hay experiencias épicas que atraen a grandes y chicos por igual y que, más importante aún, crearán gratos recuerdos que perdurarán durante años. A continuación, cuatro destinos en la provincia de Québec ideales para visitar en familia.

Parque Oméga

Osos negros en Charlevoix 

A una hora y media de la ciudad de Québec, Domaine Le Pic-Bois es un paraíso para los fans de la naturaleza. En un territorio de 840 hectáreas, sus colaboradores te darán la bienvenida a esta joya enclavada en el bosque de Charlevoix, y a los pies del parque nacional de Hautes-Gorges-de-la-Rivière-Malbaie. En esta finca, las actividades son dictadas por las estaciones: así, del 24 de diciembre al 12 de marzo, se practica pesca en hielo, en casetas especialmente construidas para este fin. Entre mitad de junio y hasta el 8 de octubre, es la temporada para observar osos. Hay horarios específicos para ello -en general, un rato antes del mediodía y pasadas las dos de la tarde-. Para hacerlo, un guía bilingüe dará un recorrido a los visitantes y les explicará el hábitat del oso negro, luego realizarán una pequeña caminata por el bosque, hasta la torre de vigilancia. Desde allí se pueden ver los imponentes osos negros, que se pueden fotografiar sin ningún riesgo, mientras el guía enumera datos curiosos sobre estos increíbles animales. 

Oso negro en Charlevoix

Rafting en el río Jacques-Cartier 

Dicen que en un día de lluvia no hay mejor plan que irte de rafting. Con ello en mente, podrás encontrar increíbles expediciones y experiencias sobre el río Jacques-Cartier, cerca de  la ciudad de Saint-Gabriel-de-Valcartier. Hay paquetes para adultos con niños a partir de tres años -pide por la experiencia de “baja intensidad”-, y, para los mayores y/o más expertos, paseos que definitivamente producirán una dosis extra de adrenalina entre quienes se atrevan a vivirla. Lo más destacado de esta fascinante excursión es un descenso de 9,6 km en la sección de Tewkesbury.. Claro, toda la excursión se realizará con guías expertos, y todo el equipamiento necesario, incluyendo arneses y salvavidas. Para quienes contraten la experiencia Raft & Spa, en mitad del paseo, se sirve un snack y, al final, una deliciosa carne asada. Pero eso no es todo: la experiencia termina en el tranquilo Spa Le Nordique Spa Stoneham, un concepto de bienestar integral que, no, no surgió en Escandinavia, sino en Canadá. 

Rafting en el río Jacques-Cartier 

Pedalea por el viejo puerto de Montréal

Grandes y chicos van a adorar deambular por el Puerto Viejo de Montréal, una de las grandes experiencias que esta ciudad tiene para ofrecer. Súbete a la gran rueda de la fortuna de Montréal, desde donde obtendrás increíbles vistas del río San Lorenzo. Cada entrada cubre un trayecto de cuatro vueltas y no te preocupes por el frío: hay cabinas climatizadas.  Si viajas con tus hijos pequeños, ellos pueden subirse al mini tren, mientras que los mayores -y más aventureros-, junto con los adultos, pueden sobrevolar la ciudad sobre la tirolesa. Las familias enteras pueden rentar y subirse en los cuatriciclos de tres y hasta seis asientos y pedalear por todo el puerto, donde encontrarán restaurantes, tiendas y otras actividades. 

Vida silvestre en Outaouais

Cerca de la ciudad de Montebello, en la región de Outaouais, visita el Parque Oméga, una gran reserva -casi 900 hectáreas- donde más de 20 especies animales autóctonas  viven en su hábitat natural todo el año. Súbete a tu vehículo y embárcate en tu propio safari, a lo largo de una ruta de 12 kilómetros -recorrerla lleva una hora y media-. Lleva cámara de fotos y respeta las señales e instrucciones de seguridad. Hay senderos donde está permitido caminar y observar de cerca a los animales, que hoy ascienden a 400 ejemplares. Entre ellos se encuentran lobos, castores, bisontes, coyotes y ciervos rojos.

Vida silvestre en Outaouais